Cerca del mediodía la imagen del Santo Cura Brochero llegó a la ciudad de Los Diques en donde fue recibida en el Dique La Ciénaga por el intendente Adrián Mendieta miembros de su gabinete y por los concejales de la ciudad.LA IMAGEN DEL CURA BROCHERO LLEGÓ A EL CARMEN (1)

Un grupo de gauchos trajo la imagen la cual recorrió desde Ushuaia hasta nuestra provincia, el Presbítero Ricardo Quiroga y el Vicario Marcos Tuco oficiaron unas palabras de agradecimiento y bendición para los presentes, la imagen del Santo de los Pobres fue recibida por la Santa Patrona de los Carmenses, la Virgen del Carmen.LA IMAGEN DEL CURA BROCHERO LLEGÓ A EL CARMEN (2)LA IMAGEN DEL CURA BROCHERO LLEGÓ A EL CARMEN (3)

Desde el Dique La Ciénaga partieron rumbo a la parroquia Ntra. Sra. del Carmen, cabe destacar que esta esta es la 7ma. Peregrinación por el país. La misión tiene como objetivo continuar con el legado del Cura Brochero, quien recorrió toda la sierra de Córdoba en mula buscando una por una a las personas que vivían allí y cambiando la situación de toda la zona con una gran revolución social, caminos, transportes, riego, educación, salud y siempre presente la evangelización.

La obra de Brochero

José Gabriel del Rosario Brochero nació el 16 de marzo de 1840, en Santa Rosa de Rio Primero, Córdoba, en unlugar denominado “Carreta Quemada”. Sus padres fueron don Ignacio Brochero y doña Oetrona Dávila.LA IMAGEN DEL CURA BROCHERO LLEGÓ A EL CARMEN (5)

El 5 de marzo de 1856 ingresó al seminario de Nuestra Señora de Loreto, diez años después, a los 26 años de edad, fue ordenado sacerdote y el 10 de diciembre de 1866 cantó su Primera Misa.

Con el retorno de los Jesuitas a Córdoba, en 1859, Brochero conoció lo que luego sería su principal método de evangelización: los Ejercicios Ignacianos. En épocas del cólera, el cura Brochero ayudó a trasladar enfermos y practicó las friegas de remedio de la época. Enseñó a sembrar y a recoger sus propias cosechas a los padres de familia para que no emigraran a otros lugares en busca de sustento. También enarboló la bandera de San Ignacio de Loyola. Murió a los 74 años, ciego y con lepra. Pero su obra aún vive en todos los corazones de quienes predican con su ejemplo.

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